Era la misma procesión de antaño.
El anciano cree ver la que vio de niño,
y el niño, aún sin darse de ello cuenta,
espera ver la misma cuando llegue a anciano,
si llega... Y no ha pasado más;
ni monarquía, ni dictadura, ni revuelta, ni república.
Pasan los pasos.
Y los llevan los mozos.