PLAN NACIONAL SOBRE PREVENCIÓN DE DROGAS
PNSD es una iniciativa gubernamental destinada a coordinar y potenciar las políticas que, en materia de drogas, se lleva a cabo a través de unas líneas de actuación en la zona Riosecana.
El Plan Nacional sobre Drogas (PNSD) es una iniciativa que se lleva a cabo desde la Administración Pública y otras entidades sociales.
De acuerdo con la situación actual, pueden señalarse las siguientes Líneas de Actuación del Plan:
- Promover una política de prevención que haga posible una disminución de la oferta y de la demanda de drogas.
- Fortalecer una red de centros para la asistencia y rehabilitación de personas con problemas derivados del consumo de drogas, impulsando su incorporación a la vida social.
- Desarrollar las reformas legales necesarias para afrontar con éxito los problemas relacionados con el consumo y tráfico de drogas.
- Coordinar la actuación conjunta y eficaz de todos los organismos del Estado destinados al control de la oferta. Impulsar los programas y actividades que las distintas instituciones autonómicas, locales y Organizaciones no Gubernamentales realizan en este ámbito.
- Fomentar la responsabilidad y la participación de todos los ciudadanos.
La prevención del uso indebido de drogas, enmarcada en una estrategia más global de promoción de la salud y el bienestar, constituye el objetivo prioritario del Plan Nacional sobre Drogas.
Se basa en definir una política estratégica comarcal que, desde el consenso, posibilite la estabilidad de los programas y actuaciones preventivas, su constante evaluación y su progresiva mejora.
El ayuntamiento, tiene la función de planificar y ejecutar unas adecuadas políticas comarcales y locales en esta materia, así como sus correspondientes apoyos financieros y técnicos.
La prevención persigue básicamente:
- Sensibilizar y movilizar a la sociedad para generar una cultura de rechazo a las drogas mediante el fomento de sus propios valores y recursos.
- Informar y educar a nuestros ciudadanos, especialmente niños y jóvenes, para que desarrollen estilos de vida positivos, saludables y autónomos.
En la consecución de estos objetivos deberán trabajar de forma coherente e integrada las distintas Administraciones, las organizaciones sociales, los padres y educadores, los medios de educación y, en suma, la sociedad en su conjunto. Las acciones y programas a impulsar se aplican en los siguientes ámbitos de intervención: Escolar, comunitario y de los medios de comunicación.